lunes, 12 de febrero de 2007

Aterrizaje en Cabo Cañaveral

Siempre he tenido curiosidad en saber cómo se produce la reentrada con el transbordador así que lo he probado con el Flight Simulator, aunque con ciertas limitaciones. El cielo del simulador está limitado a 100.000 pies y teniendo en cuenta que la reentrada se produce mucho más arriba tenemos como resultado el no poder hacerla por completo y tener que conformarse con la aproximación final, que tampoco es que sea muy fácil que digamos.

Uno de los principales problemas a la hora de pilotar un planeador es que no tenemos motores, no hay una segunda oportunidad en caso de una aproximación fallida. Cuando estamos a los mandos de un avión de pasajeros y vemos que nos quedamos cortos se soluciona con dar gases. Lo mismo si necesitamos más velocidad. Aunque el transbordador tiene motores, éstos usan todo el combustible disponible en la reentrada por lo que después de lograrla, es cuestión de pericia a los mandos el aterrizar donde se debe. La máxima en estos casos es "Apunta lejos", ni se te ocurra quedarte corto. Eso no significa que llegado el momento de aterrizar nos pasemos de la pista. No tenemos motores, pero sí frenos.

La reentrada se inicia a 120 km del aeropuerto y a una nada despreciable velocidad de Match 25, aunque el indicador de velocidad diga lo contrario. Es una situación curiosa. La velocidad se mide a razón de la cantidad de aire que choca contra la nave. A esa altura, apenas hay aire por lo que el indicador muestra un rotundo 0. Pero ahí no queda la cosa. Según vayas descendiendo, irás perdiendo altura y velocidad. Cuanto más cerca del suelo estés, más aire habrá, por lo que tu indicador de velocidad no parará de subir cuando realmente lo que estás haciendo es buscar la forma de que esa cosa pierda velocidad a toda costa. Queda bien hacer una pasada a la torre en plan Top Gun... pero hacerla a Match 20? Tiraríamos más que el café del capitán.

La fase del vuelo representada en el video se denomina Fase TAEM (Terminal Area Energy Management). Nos encontraremos a 83.000 pies de altura (unos 25 kilómetros) volando a una velocidad de Match 2.6 (unos 2735 Km/h) y a 96 km de la pista de aterrizaje. Es la fase final en la aproximaxión. Se realiza un viraje de 360 grados para perder velocidad y altura y acabar alineados con la pista y realizar el aterrizaje a aproximadamente 200 nudos (unos 360 Km/h).

El video en cuestión es este:

domingo, 11 de febrero de 2007

Instrumental Landing System (a.k.a. ILS)

Te despiertas un día de otoño y miras al cielo. Lo ves demasiado gris como para que alguien se atreva a volar, pero sabes que allá arriba hay pilotos jugándose el físico por llevar su pájaro a tierra.

Mientras vas tranquilamente caminando a tu universidad observas la pista de aterrizaje que está al lado de donde estudias. Ves la niebla a pie de pista y ves casi imposible que alguien consiga aterrizar ahí. Pero se hace.

Tu primera reacción cuando te dicen que allá abajo está el aeropuerto es decir en qué lugar, porque lo único que ves son nubes. Es entonces cuando entran en acción toda esa electrónica de la que han dotado a tu avión. Sin ella lo más probable es que acabaras a 50 millas del lugar, en tu aeropuerto alternativo.

El funcionamiento del ILS es relativamente sencillo. Si la pista dispone de él, tendrá una frecuencia en la que emita. Lo único que hay que hacer es sintonizarla en la radio de a bordo y la electrónica se encarga del resto.

Según el modelo del avión, se observan dos indicadores. Uno marca la senda de planeo y otro marca la alineación con la pista. La senda de planeo no es más que un indicador que muestra el régimen de descenso correcto que se debería llevar para que el tren de aterrizaje toque tierra en un punto (generalmente el primer tercio del total de la pista) en el que se permita frenar sin ningún tipo de problemas. Si la pista se viera, tendríamos a nuestra disposición el PAPI (Precision Approach Path Indicator); cuatro "luces" que se irán tornando blancas o rojas según estés en la senda de planeo correcta o no. Lo correcto sería ver dos blancas y dos rojas, pero como hay nubes, no verás nada así que no te molestes en buscarlo. Hablaré de él un día que tengamos nuestra pista despejada, así que calma. El indicador de alineación indica si estás a la derecha, izquierda o centrado respecto al punto de aterrizaje.

Con ambos indicadores ajustados justo en el centro en su rango de acción conseguiremos aterrizar sin ningún tipo de problemas, al menos no por uno derivado de nuestra torpeza a los mandos.

Un claro ejemplo de lo que he explicado lo tenemos en el siguiente video:



El mismo caso se aplica para cuando vamos a despegar. Se trata de mantener los respectivos indicadores centrados y unas cuantas millas después estaremos en el aire. Esta parte es más fácil porque lo normal es que veamos las luces de pista así que en todo momento sabremos por dónde vamos. Pero si se diera la casualidad de que no se ve ni a dos metros, siempre tendremos esta ayuda de nuestro lado.